miércoles, 17 de marzo de 2021

Amarillo II



Fulvus fulva fulvum es otro adjetivo que puede pasar por "amarillo".  Cierto que el amarillo de fulvus tira hacia los colores tierra, y podría traducirse por "ocre" o "marrón"; como tal, le va muy bien, para mi gusto, al Gyps fulvus, que es el buitre que llamamos, también por su color si no me equivoco, "leonado", esto es, con los colores que caracterizan al gran gato.

Pero de fulvus sólo he encontrado en botánica la Hemerocallis fulva, a la que mi guía llama "azucena tabacal" (frente a la arriba citada "azucena amarilla"); son sinónimos H lilioasphodelus y H crocea.


Y he aquí, con esa Hemerocallis, otro sinónimo de "amarillo": croceus crocea croceum; voz de origen botánico, pues viene del nombre latino del azafrán, crocus.  Los consumidores de paella (arroz a la paella, para puristas) conocemos bien la relación entre el azafrán y el amarillo, y más los antiguos, que lo usaron también para teñir telas.

Dicen los sabios (yo no entiendo por qué) que crocus es un préstamo del griego κρόκος, y éste, a su vez, lo es de una lengua semítica.  No pienso discutir.  Es muy cierto que κρόκος es antiquísimo en griego y, hablando de teñir telas, ya Homero viste a la diosa Aurora con "azafranado peplo" (κροκόπεπλος).  En todo caso, el mismo croco da su color amarillo, apropiadamente, al catalán: groc.  (La sonorización de la K inicial no es regular, pero tampoco rara: la κιθάρα es nuestra guitarra, y κάμπη "curva" da, verosímilmente, gamba.)

Croceus (el "amarillo" derivado de crocus) lo he encontrado sólo en el Helianthemum croceum, pero el adjetivo forma parte de la Scorzonera crocifolia (el τραγοπώγων de Teofrasto, según Amigues), de hojas amarillas a juzgar por ese específico, compartido con el Tragopogon crocifolius (al que la guía de Polunin llama "salsifí de color", curiosamente, mientras al Tragopogon dubius lo llama "salsifí amarillo").  Supongo que también está croceus implicado en la Oenanthe crocata L, aunque el participio es de lo más raro (pero como en wikipedia dicen que significa "amarillo", lo daremos por bueno).


Otro amarillo proviene del color del limón, citrinus en latín, κίτρινος en griego.  Este ha dado pocos fitónimos, si no me equivoco.  Sólo tengo registrada la Sternbergia colchicifolia cuyo sinónimo es S citrina.  Alguno más hay en zoología, donde, por ejemplo, el verderón serrano fue bautizado como Serinus citrinella.


En griego "amarillo" es ξανθός /xan-zós/, epíteto del rubio Menelao.  Creo que ya dije que esa palabra (transcrita Janto) había servido para bautizar caballos y ríos.  En botánica lo encuentro, compuesto con ἄνθος "flor", en las poáceas del género Anthoxanthum (hay un A odoratum, que huele a vanilla, y un A aristatum que publicó Boissier en su Voyage botanique dans le midi de l'Espagne).

Combinando ξανθός con χλωρός /jloo-rós/ "verdiamarillo" (que se suele traducir por "verde", y por eso lo dejo para otro lugar) aparece la Alchemilla xanthochlora.  Hay un liquen Xanthoria, y un árbol hierba que debe de exudar un líquido amarillo, porque su nombre es Xanthorhoea (ῥέω "fluir").  Y he encontrado también una planta exótica, el Xanthochymus pictorius Roxb, una clusiácea asiática de cuya savia (χυμός) se extrae un pigmento amarillo, como lo señalan también los varios sinónimos: Garcinia xanthochymus Hook, Garcinia pictoria, G tinctoria.

Más próximo a nosotros tenemos el Xanthium, transcripción al latín de la voz griega ξάνθιον, referida por Dioscórides (4 136) al Xanthium strumarium, según Font Quer.  En la traducción de Laguna se lee que su fruto, "cogido antes que venga perfectamente a secarse, y después majado y guardado en un vaso de tierra, tiene virtud de hacer los cabellos rubios si, deshecha dél con agua tibia la cuantidad de un acetábulo, se aplica a la cabeza después de la haber fregado con nitro".  Con esta información, es difícil sustraerse a la impresión primera, esto es, que ξάνθιον "amarillito" es el diminutivo de ξανθός.

Aunque fuera de la botánica, quiero mencionar en este apartado la mariposa Xanthopan (que quizá quiso significar "toda amarilla") por lo extraordinario de su historia, aun consabida.  En Madagascar se halló la orquídea Angraecum sesquipedale, cuyo larguísimo espolón hacía inalcanzable su néctar a cualquier insecto conocido (sesquipedalis significa, literalmente, "de un pie y medio de largo", y suele aplicarse a cualquier cosa de longitud excesiva).  En su ensayo de 1862 sobre la fecundación cruzada de las orquídeas, Darwin sostuvo que habría en Madagascar una mariposa con espiritrompa de longitud adecuada para libar el Angraecum.  La afirmación de Darwin fue discutida y apoyada por igual: un artículo de Russell Wallace de 1867 la defendía, y señalaba la existencia de un esfíngido africano de trompa larguísima, la Macrosila morgani, que hubiera podido cumplir aquel papel, de encontrarse en Madagascar; y animaba, en consecuencia, a buscar en esa isla el lepidóptero en cuestión, con la misma confianza (este argumento del señor Wallace me gusta mucho) con que se buscó Neptuno a partir de los cálculos de Le Verrier.  En 1903, cuarenta y un años después de la propuesta de Darwin, Rothschild y Jordan describieron en Madagascar la Xanthopan morganii praedicta: praedicta, esto es, "predicha" o, si se quiere, "profetizada".  La Xanthopan morganii, parece, no es otra que la Macrosila morgani (sic, para las íes de más o de menos).


El griego posee otros adjetivos para "amarillo", como ξουθός (del que no he encontrado restos en los fitónimos) o θάψινος: este viene de θάψος, que no sé si es pariente de θαψία /za-psí-a/ (la Thapsia garganica de Teofrasto, para Amigues).  También hay un κιρρός, que designa el amarillo anaranjado, esto es, tendente al naranja o al rojo; pero las palabras que parecían venir de ahí creo que están más bien relacionadas con el latín cirrus "guedeja".


Tenemos, por último, el adjetivo ὠχρός /oo-jrós/ "pálido", "amarillo pálido", "amarillo".  Relacionado con él (supongo) está el sustantivo ὦχρος, que designa en Teofrasto el Lathyrus ochrus, según la editora monspesulana.  En cuanto al adjetivo de color, lo he encontrado únicamente en combinación λευκός "blanco", en la forma ochroleucus (que subraya, imagino, el aspecto "pálido" o "blanquecino" del color): así tenemos una gramínea, la Festuca ochroleuca, a la que hay que añadir un alga, la Laminaria ochroleuca; en neutro, ochroleucum, un Allium, un Erisimum y un Trifolium.


Por adornar un poco esto, añado esos iris amarillos que se bañan en el río Duratón, junto a la hermosa localidad segoviana de Fuentidueña.

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