sábado, 25 de abril de 2026

De pies II

 


Vamos, pues, al otro idioma botánico, o al principal según se mire: en latín "pie" se dice pes (genitivo pedis) y encontramos esta palabra, acompañada del genitivo de la voz capra "cabra", en la Oxalis pes-caprae.  De esta oxálide pie de cabra casualmente tomé hace pocos días la foto de esta entrada.

No tengo más registros en nomenclatura moderna, pero pes debió de ser muy frecuente en terminología prelineana, pues hallo el nombre de pes cati o "pie de gato" para la Antennaria dioica, el de pes corvi o "pie de cuervo" para el Ranunculus bulbosus, y el de pes corvinus o "pie corvino" para el Plantago coronopus (el último, traducción evidente del nombre griego).  Sin duda habrá muchos más, de unos y otros.

En posición final, encuentro pes determinado por adjetivos.  Con uno de ellos, laevis "pulido" (de él escribí en una página titulada Levigatus), encuentro la Cruciata laevipes y la Draba laevipes (D dubia ssp laevipes): entiendo que el específico significa "de pie pulido" (o quizá "de pedúnculo liso" &c).  Otro adjetivo, crassus "grueso", lo lleva la Eichhornia crassipes (el invasivo camalote o jacinto de agua): crasípede valdrá "de pie grueso", supongo que en alusión al engrosado pedúnculo foliar "con tejido aerenquimatoso" (dixit wiki).

Hay un "pie de elefante": la Dioscorea elephantipes, planta que llaman "pan hotentote" y que, según veo en la red, es apreciada como ornamental.

Contiene la voz pes un gentilicio que aparece en la nomenclatura, pedemontanus, pero aquí el pes pedis no alude a tallo, pedúnculo o pedicelo alguno, sino a lo que en mi tierra llamamos somontano, esto es, la inmediata proximidad del monte.  El "pie de monte" dio nombre a un estado alpino, el Piamonte o Pedemontis (como se latinizó): región italiana de donde proceden o donde se describieron la Artemisia pedemontana, la Cruciata pedemontana y supongo que muchas especies más.

De pedicelo, pedúnculo &c ya se trató en la página de diminutivos latinos.

Contra mi costumbre de desentenderme de los nombres llamados (a menudo con notable fantasía e inexactitud) vernáculos o populares, enumeraré a continuación los pies que, al recoger material para esta página, me han aparecido en botánica castellana.  Verá la docta lectriz, el ingenioso lector, que a menudo el presunto nombre vulgar no es sino la traducción del nombre botánico.

Así pues: pie de pájaro (Ornithopus compressus), pie de oca o pata de ganso (Chenopodium bonus-henricus), pie de corneja (Plantago coronopus, que ya vimos como pes corvinus en el herbario de Christian Egenolff), pie de liebre (Plantago lagopus), pie de gato (Antennaria dioica, que ya en latín botánico fue pes cati), pie de becerro (Arum italicum), pie de caballo o pata de mula (Tussilago farfara, llamada en francés pas d'âne), pie de paloma (Geranium columbinum o G sanguineum), pie de gallo (Lamium amplexicaule), pata de gallo (Potentilla reptans), pata de vaca (Cercis siliquastrum).  Seguro que hay muchísimos más.

Y basta de patas por hoy.

miércoles, 22 de abril de 2026

De pies

 De banda a banda, según costumbre: de la cabeza al pie.  Y para empezar, el pie griego, que es πούς /puús/ (genitivo ποδός /po-dós/).  No bien emprendo la búsqueda de pies en griego, me encuentro con que ya he publicado aquí más de uno.  Da igual.  Recapitularé, aunque me repita.

Comienzo con los nombres que llevan πούς al final, y el primero en aparecer es Coronopus (C squamatus, C didymus).  Coronópode significa "pie de corneja", pues corneja es en griego κορνη /co-roó-nee/.  Coronópode es también específico en el Plantago coronopus, llantén que ya en la antigüedad griega llevaba este nombre, κορωνόπους /ko-roo-nó-puus/ (en latín se acentúa corónopus).

Están también los géneros Micropus ("pie pequeño", si no me equivoco, una pequeña asterácea algodonosa según la wikipedia), Ornithopus ("pata de pájaro" o "pata de gallina", una fabácea), y Streptopus ("pie girado", al que dediqué unas líneas no hace mucho).

Y la gramínea Sphenopus (las mejores fotografías las encuentro en el blog  Flores silvestres de Aragón de Jesús Ruz y María Fustero), cuyo nombre viene de σφν /sfeén/ "cuña" y alude al engrosamiento de los pedicelos.  Que pedicelo deriva de pes "pie" ya quedó dicho, tratando de diminutivos.  Hay un equiseto fósil Sphenophyllum, en la nariz tenemos el hueso con forma de cuña: el esfenoides; y a un pingüinito lo han bautizado "cuñita", Spheniscus.

Entre los nombres específicos, al llantén arriba mencionado habrá que añadir el Plantago lagopus ("pata de liebre").

Ya salió aquí πόδιον /pó-di-on/ "piececito", pero olvidé indicar qué géneros contienen ese diminutivo de πούς.  Son muchos: Brachypodium ("patita corta", de βραχς /bra-jýs/ "corto", como en braquicéfalo; por aquí abunda en el encinar el B retusum), Chenopodium ("patita de ganso" --χήν /jeén/ "ganso", y con él toda la familia de quenopodiáceas), Clinopodium ("patita de cama" --κλίνη /klií-nee/ "cama"; ya en Dioscórides figura κλινοπδιον /klii-no-pó-di-on/ como nombre, en la tradición, del C vulgare o Satureja vulgaris), Conopodium ("piececito de piña" --κῶνος /kóo-nos/ "piña"; alude el nombre, parece, al particular tallo de esta umbelífera), Leontopodium ("patita de león" --λέων /lé-oon/, genitivo λέοντος /lé-on-tos/: ¿recuerda una pata de león la flor de nieve?), Pachypodium (παχύς /pa-jýs/ "grueso", como en paquidermo; en alusión al grueso tronco de estas apocináceas tropicales), Polypodium ("muchos pies", y éste es helecho).

Helecho creía yo que era el Lycopodium ("patita de lobo" --λύκος /lý-kos/), pero tiene al parecer grupo privado, Lycopodiophyta.  Y entre estos licopodiófitos existe todo un orden de Lycopodiales, con la familia Lycopodiaceae y, además de los géneros Huperzia y Lycopodium, uno diminuto al que han bautizado en oportuno diminutivo: Lycopodiella.

Entre las compuestas hay un género Podospermum que De Candolle bautizó así porque "la cipsela [...] tiene un notable pedicelo en su parte inferior".  Existe una Centaurea podospermifolia cuyas hojas, imagino, recordarán las del género anterior.

Por apurar los géneros que por una u otra razón tengo anotados, mencionaré el Podocarpus falcatus (ilustre representante de toda una familia, las Podocarpaceae), ahora rebautizado como Afrocarpus falcatus.  El fruto de esta familia sureña, o al menos el de algún Podocarpus, ha de tener pies por fuerza.

miércoles, 1 de abril de 2026

De cabeza IIII

 Vamos, pues, por la breve nomenclatura botánica formada con caput.

Por de pronto, la palabra misma está en el Taeniatherum caput-medusae (L) Nevski, nombre de lo más sugestivo, ya por la alusión a la cabeza de Medusa (la gorgona cuya mirada paralizaba, recuerden el mito de Perseo, y cuyos cabellos eran culebras sibilantes), ya por ese prestigioso apellido Nevski.  Por la red me entero de que en 1938 Sergio Arsénievich Nevski "se malogró" (así dice la wikipedia) sin llegar a cumplir los 30 años: la fecha es tan ominosa que he tratado de averiguar más de ese malogro, sin éxito.  Taeniatherum es una poácea cuyas ondulantes aristas hicieron pensar a Nevski, al parecer, en las culebras de la gorgona, cuando otra gorgona con bigote reinaba en Moscú.

Ya que estamos, ¿qué significa Taeniatherum?  El primer elemento con seguridad es ταινα /tai-ní-a/ "cinta" (en latín taenia, nombre también del parasito intestinal que llamamos tenia).  En cuanto al segundo elemento, es común, todo lo indica, con Arrhenatherum, Achnatherum, Piptatherum: entre gramíneas anda el juego.  Se trata, pues, de ἀθήρ /a-zeér/ "arista" o "espiga".  Si el primer género indica forma de cinta ("alude a la lema con aristas de base plana", afirma la wiki), en la segunda precede ρρην /ár-reen/ "viril", en la tercera χνη /áj-nee/ "gluma".  De la última se afirma que viene del verbo ππτω /píp-too/ "caer" y de therum "gluma": pero therum ni en griego ni en latín existe, que yo sepa (θήρ "fiera" aquí no pega ni con cola), y en mi opinión ahí está el mismo ἀθήρ que en Taeniatherum y los otros dos.

Que capitulum es diminutivo de caput, ya lo escribimos: en castellano tenemos el cultismo capítulo, de abundante uso en botánica.  Su doblete vulgar es cabildo, sin empleo en fitología, si no me equivoco.  Busco en el diccionario para asegurarme, y ahí veo cabillo que, como diminutivo de cabo, tiene legítimo lugar en esta página; y aun cabillejo, diminutivo doble.

¿Viene de caput la voz capullo, como se lee en alguna página?  El parecido, y acaso el sentido botánico, lo sugieren, pero es bien improbable.  Seguramente el étimo es el medieval cappellus, palabra relacionada con cappa y no con caput.  Cappellus da mejor cuenta de las varias acepciones de capullo ("capucha", "prepucio", "capullo").  En cualquier caso, hay complicaciones que no son de este lugar.

He encontrado en el diccionario que también las plantas, o sus órganos, tienen bíceps, esto es, dos cabezas: Font Quer no sólo indica la variante bicípite (para mi gusto preferible) sino que señala la sinonimia con bicéfalo, voz que tendría que habérseme acordado dos páginas antes.

Y luego están los -ceps: hay una Armeria multiceps Wallr. 1844 mencionada por Fabre como endemismo corso (con el nombre francés de herbe des mouflons y corso de erba muvrone) y según la red sinónimo de A leucocephala Salzm, a saber, "de cabeza blanca".  No conozco la planta, pero multicípite o policéfala era la hidra, y también la cabeza de Medusa (si contamos las de las culebras).

En su documental sobre plantas David Attenborough mencionaba la Saussurea laniceps, de grandes virtudes médicas al parecer, y basta echarle el ojo a esta planta del Himalaya para comprender que el específico describe su "cabeza lanuda".  (Por cierto que también hay por el Tíbet una espléndida Saussurea medusa, de lo que cabe deducir que la impresión de Nevski no era cosa aislada, y las referencias clásicas eran comunes, entonces, entre los científicos.)

Y ya no encuentro más caput en antófitos, porque hongo es el Claviceps microcephala, o Claviceps purpurea, mencionado hace poco.  En Claviceps el primer elemento es clava, nombre latino del basto, la maza, el garrote, la tranca, y en particular de la enarbolada por la heroica manaza de Hércules.

Menciono para terminar el Cordyceps militaris, cuyo étimo, para cierta página de la red, oscila entre κορδλη "maza" y κορδλος "renacuajo".  Ninguna de las dos palabras me resulta familiar, pero considerando que Lineo llamó a este hongo Clavaria militaris, yo diría que más bien el étimo es κορδλη /kor-dú-lee/, que si no me equivoco no significa "maza" sino "joroba" o "tumor", aunque el autor del nombre probablemente pensaba en crear un sinónimo de Claviceps.  Suponiendo que esto sea así, el neologismo me parece mediocremente formado, si parte de κορδλη.

Como estos hongos son cabeza de familia, habrá que incluir aquí las clavicipitáceas y las cordicipitáceas.  La atenta lectora se acordará sin duda de precipitar y de bicípite, y hallará fácilmente la cabeza que se oculta bajo esos palabros sesquipedales.