lunes, 22 de junio de 2026

Horrores botánicos II

 El patriarca Jacob (según el verbo divino) compró de su mellizo, al precio de unas gachas, lo que Jerónimo llama primogenita, esto es, la primogenitura o mejor derecho de heredar.  Aquel mellizo, primero de los dos en nacer, era un fenómeno, cosa digna de ver: según la traducción del dálmata, rufus erat, et totus in morem pellis hispidus "era royo, y todo peludo a manera de vellón" (Génesis 25 24).  Por eso lo llamaron Esau (o Esaú, con acento gálico), porque en hebreo esaw significa "velludo".  De hecho, como saben, Jacob recibió la bendición del cegato Isaac revistiéndose con pieles de cabrito (pelliculasque haedorum circumdedit manibus), marrullería impropia, creo yo, de patriarcas de bien.

Y hete aquí que el padre de la iglesia vierte ese "velludo" al latín por medio del adjetivo hispidus.  Este adjetivo, para Font Quer, alude al "pelo muy tieso y sumamente áspero al tacto, casi punzante, como el de las borrachas y algunas viboreras" (las borrachas serán, digo yo, borrajas).  Gaffiot, por su parte, lo traduce simplemente: hérissé, velu.  Stearn da por traducción hispid, y lo describe como covered with long rigid hairs, as the stem of Echium vulgare.

Veamos qué binomios contienen el adjetivo hispidus.  Encuentro un Drosanthemum hispidum, un Elymus hispidus (y su sinónimo Agropyrum hispidum), un Geum hispidum (equivalente al G albarracinense Pau), un Leontodon hispidus, una Medicago hispida (sinónimo de M polymorpha), una Myosotis hispida (o M ramosissima), un Opopanax hispidus, y por último (en mis notas, digo) un Papaver hybridum que también ha recibido el nombre de Papaver hispidum.

No quiero olvidarme de una Fumana hispidula, que lleva el específico en diminutivo.

Yo diría que a los botánicos les han caído en gracia los adjetivos citados hasta ahora, probablemente por su dramatismo, pues han dejado de lado el que de manera llana y, por decirlo así, sosegada señala la presencia de pelo, esto es, pilosus.  En efecto, este adjetivo lo he encontrado únicamente en Helianthemum pilosum (por otro nombre H violaceum), Gypsophila pilosaGenista pilosa, y Luzula pilosa; hay, por último, otra Luzula alpinopilosa.  Cierto es que todo un género ha recibido el gracioso nombre de "pelosita", esto es Pilosella.

Pilosus viene a ser la expresión neutra de la pilosidad.  Font Quer lo define no en piloso, sino en peloso, del modo siguiente: "que tiene pelo, en general.  Si el pelo es muy fino y suave al tacto... decimos que es pubescente; si es rígido y áspero, empleamos las voces hirsuto o híspido".  Velay.  Stearn, por su parte, traduce pilosus por hairy y lo define covered with short, weak, thin hairs, as the leaf of Prunella vulgaris, Daucus carota.

Si pilosus deriva de la voz latina pilus "pelo", villus produce villosus.  (Villus viene a ser sinónimo de pilus, pero referido a animales o cosas.)  Villosus, para Stearn, es sinónimo de hirtus.  Font Quer condena villoso como incorrecto, y acepta sólo las formas castellanas viloso y velloso, y en éste último define "que tienen vello o pelo" pero no muy fino (sería entonces pubescente) ni demasiado áspero o rígido (en cuyo caso sería hirsuto o híspido).

Por casualidad, sólo en femenino encuentro este adjetivo (esto es, en la forma villosa) en los géneros Androsace, Euphorbia, Hydrangea, Gagea, PinguiculaRosa, Thapsia, Vicia; excepción única, en neutro, el Sedum villosum.  También tengo anotado un Scorpiurus muricatus ssp subvillosus: peludito pero no tanto.

Un pelo más rígido (siempre en lo animal) ya no es pilus ni villus, sino saeta "cerda".  De saeta deriva saetosus, que también es adjetivo botánico, aunque lo encuentro escrito setosus, sin diptongo; y sólo encuentro la Crepis setosa, y un Papaver somniferum L ssp setigerum (al que De Candolle había llamado Papaver setigera "portacerdas").

Setoso en castellano es, según el diccionario de Font Quer, "que tiene pelos tiesos o setas", supuesto que seta (¡qué mal me suena esa seta!) es el "pelo algo tieso y no excesivamente corto".  Algo... no excesivamente...: eso no es una definición, con mis disculpas, sino una indefinición.  ¿Y qué opina Stearn de este adjetivo?  Lo ignoro, pues no he conseguido encontrarlo en su Botanical latin.

Hasta aquí, la que pudiéramos llamar simple descripción de la pelambre.  Efectos de conjunto o aspectos de más compleja definición (para mí al menos) los dejo, ahora que ha entrado el verano, para mejor ocasión.

Por cierto que este año las nieves han sido copiosas en Moncayo, y hasta hace unos días se ha mantenido una mancha de nieve en la cara norte, pequeñita vista desde casa, pero tamaña un estadio, según las fotos de los amigos que la han visitado.  Hace una semana, más o menos, esa mancha se rompió en tres partes, tres diminutos puntos suspensivos sobre el glaciar mayor o "pozo de san Miguel".  Y hoy, ay, hoy ya sólo los que seguimos esa nieve con amoroso afán la distinguimos en Moncayo: apenas dos puntitos visibles, ay, por pocas horas.  Pero vaya: hacía mucho tiempo que Moncayo no llegaba con nieve al verano, y este año ha llegado.  ¡Qué raro es, este cambio climático!

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