domingo, 28 de junio de 2026

Horrores botánicos III

 No sé para qué me meto en pelos, bozal como soy en peluquería.  Pero, en fin, ya hemos comenzado; llevemos el asunto adonde podamos.

El pelo agrupado en mechón es un floccus, y de ahí nuestro fleco (flueco en castellano medieval) y su diminutivo lexicalizado flequillo.  Y en botánica, claro está, el epíteto floccosus.  Font Quer define flocoso "tomentoso, con el pelo aglomerado en copos".  Para Stearn es covered with dense hairs which fall away in little tufts, as Verbascum floccosum and pulverulentum.  He buscado estos verbascos en la red y me da la impresión de que son uno y el mismo.

Por dar algún ejemplo más me he entretenido en buscar y me sale un hongo mexicano, el Turbinellus floccosus, y un cactus de Perú, la Austrocylindropuntia floccosa (Salm-Dyck) F Ritter 1981.  Deduzco de ello dos cosas: A) que en América gusta ese adjetivo, y B) que podemos presentar esa cactácea al concurso de longitud onomástica, pues sobre todo su sinónimo Austrocylindropuntia tephrocactoides dejará chiquitos a los adversarios.  Menos mal que los indígenas de Perú y Bolivia, donde vive esta planta, se conforman con el apelativo, más breve y manual, de huaraco o waraqu.

Ahora bien, si el pelo es muy débil y se enreda en maraña indistinta ya no es pelo, sino tomento, para Font Quer definido como "conjunto de pelos simples o ramificados, generalmente entrelazados o ensortijados, y muy juntos, a modo de borra".  Y de ahí, otro adjetivo botánico, tomentosus, bien representado en los nombres lineanos.

En femenino: Achillea tomentosa, Carex tomentosa, Draba tomentosa, Mercurialis tomentosa, Pavlownia (o Paulownia) tomentosa (un hermoso árbol oriental), Tilia tomentosa, Uncaria tomentosa (liana conocida por una delirante noticia de televisión).

En masculino: Anacyclus tomentosus, también llamado Anacyclus clavatus, Cotoneaster tomentosus, Rosmarinus tomentosus.

En neutro: Arctium tomentosum, el tropical Chondrodendron tomentosum (una de las fuentes del curare), Hypericum tomentosum, Leucanthemum tomentosum, Sempervivum arachnoideum ssp tomentosum, Taraxacum tomentosum, Trifolium tomentosum.

Y llegamos a pubescente, "fino y suave como un bozo" en palabras de Font Quer.  Para mí que es poca la diferencia entre tomento, pubescencia, borra y bozo; pero ya he reconocido mis faltas en peluquería.  Para Stearn pubescens y pubens son sinónimos en botánica, y los glosa downy, esto es, covered by very short, weak, dense hairs, as the leaves of Cynoglossum officinale, Lonicera xylosteum etc.

Pubescentes he encontrado Alchemilla pubescens (sinónimo de A glaucescens), Androsace pubescens (sinónimo de A cylindrica), Avenula pubescens, Betula pubescens (o B alba), Cinchonia pubescens (la llamada quina roja), Haplophyllum pubescens (sinónimo de H linifolium), Quercus pubescensSaxifraga pubescens, Thalictrum minus ssp pubescens, Thymelaea pubescens.

En cuanto a pubens (para Stearn sinónimo de pubescens) lo encuentro en la red, en un saúco y varios insectos, pero no en las plantas de mi proximidad.

Otras referencias peludas parecen desviarse del pelo en sí mismo para centrarse en aspectos secundarios.  En incanus, por ejemplo, el pelo parece importar menos que el tono blanquinoso con que la planta se adorna.  Y ahí están el Astragalus incanus, la Calamintha incana, la Draba incana, el Erisimum incanum, un Helianthemum oelandicum ssp incanum (oelandicus es gentilicio de la isla báltica de Oland, Oelandia en el latín renacentista), la Hirschfeldia incana (que se llamó también Sinapis incana), la Matthiola incana, la Salix incana (otra denominación del S elaeagnus).

lunes, 22 de junio de 2026

Horrores botánicos II

 El patriarca Jacob (según el verbo divino) compró de su mellizo, al precio de unas gachas, lo que Jerónimo llama primogenita, esto es, la primogenitura o mejor derecho de heredar.  Aquel mellizo, primero de los dos en nacer, era un fenómeno, cosa digna de ver: según la traducción del dálmata, rufus erat, et totus in morem pellis hispidus "era royo, y todo peludo a manera de vellón" (Génesis 25 24).  Por eso lo llamaron Esau (o Esaú, con acento gálico), porque en hebreo esaw significa "velludo".  De hecho, como saben, Jacob recibió la bendición del cegato Isaac revistiéndose con pieles de cabrito (pelliculasque haedorum circumdedit manibus), marrullería impropia, creo yo, de patriarcas de bien.

Y hete aquí que el padre de la iglesia vierte ese "velludo" al latín por medio del adjetivo hispidus.  Este adjetivo, para Font Quer, alude al "pelo muy tieso y sumamente áspero al tacto, casi punzante, como el de las borrachas y algunas viboreras" (las borrachas serán, digo yo, borrajas).  Gaffiot, por su parte, lo traduce simplemente: hérissé, velu.  Stearn da por traducción hispid, y lo describe como covered with long rigid hairs, as the stem of Echium vulgare.

Veamos qué binomios contienen el adjetivo hispidus.  Encuentro un Drosanthemum hispidum, un Elymus hispidus (y su sinónimo Agropyrum hispidum), un Geum hispidum (equivalente al G albarracinense Pau), un Leontodon hispidus, una Medicago hispida (sinónimo de M polymorpha), una Myosotis hispida (o M ramosissima), un Opopanax hispidus, y por último (en mis notas, digo) un Papaver hybridum que también ha recibido el nombre de Papaver hispidum.

No quiero olvidarme de una Fumana hispidula, que lleva el específico en diminutivo.

Yo diría que a los botánicos les han caído en gracia los adjetivos citados hasta ahora, probablemente por su dramatismo, pues han dejado de lado el que de manera llana y, por decirlo así, sosegada señala la presencia de pelo, esto es, pilosus.  En efecto, este adjetivo lo he encontrado únicamente en Helianthemum pilosum (por otro nombre H violaceum), Gypsophila pilosaGenista pilosa, y Luzula pilosa; hay, por último, otra Luzula alpinopilosa.  Cierto es que todo un género ha recibido el gracioso nombre de "pelosita", esto es Pilosella.

Pilosus viene a ser la expresión neutra de la pilosidad.  Font Quer lo define no en piloso, sino en peloso, del modo siguiente: "que tiene pelo, en general.  Si el pelo es muy fino y suave al tacto... decimos que es pubescente; si es rígido y áspero, empleamos las voces hirsuto o híspido".  Velay.  Stearn, por su parte, traduce pilosus por hairy y lo define covered with short, weak, thin hairs, as the leaf of Prunella vulgaris, Daucus carota.

Si pilosus deriva de la voz latina pilus "pelo", villus produce villosus.  (Villus viene a ser sinónimo de pilus, pero referido a animales o cosas.)  Villosus, para Stearn, es sinónimo de hirtus.  Font Quer condena villoso como incorrecto, y acepta sólo las formas castellanas viloso y velloso, y en éste último define "que tienen vello o pelo" pero no muy fino (sería entonces pubescente) ni demasiado áspero o rígido (en cuyo caso sería hirsuto o híspido).

Por casualidad, sólo en femenino encuentro este adjetivo (esto es, en la forma villosa) en los géneros Androsace, Euphorbia, Hydrangea, Gagea, PinguiculaRosa, Thapsia, Vicia; excepción única, en neutro, el Sedum villosum.  También tengo anotado un Scorpiurus muricatus ssp subvillosus: peludito pero no tanto.

Un pelo más rígido (siempre en lo animal) ya no es pilus ni villus, sino saeta "cerda".  De saeta deriva saetosus, que también es adjetivo botánico, aunque lo encuentro escrito setosus, sin diptongo; y sólo encuentro la Crepis setosa, y un Papaver somniferum L ssp setigerum (al que De Candolle había llamado Papaver setigera "portacerdas").

Setoso en castellano es, según el diccionario de Font Quer, "que tiene pelos tiesos o setas", supuesto que seta (¡qué mal me suena esa seta!) es el "pelo algo tieso y no excesivamente corto".  Algo... no excesivamente...: eso no es una definición, con mis disculpas, sino una indefinición.  ¿Y qué opina Stearn de este adjetivo?  Lo ignoro, pues no he conseguido encontrarlo en su Botanical latin.

Hasta aquí, la que pudiéramos llamar simple descripción de la pelambre.  Efectos de conjunto o aspectos de más compleja definición (para mí al menos) los dejo, ahora que ha entrado el verano, para mejor ocasión.

Por cierto que este año las nieves han sido copiosas en Moncayo, y hasta hace unos días se ha mantenido una mancha de nieve en la cara norte, pequeñita vista desde casa, pero tamaña un estadio, según las fotos de los amigos que la han visitado.  Hace una semana, más o menos, esa mancha se rompió en tres partes, tres diminutos puntos suspensivos sobre el glaciar mayor o "pozo de san Miguel".  Y hoy, ay, hoy ya sólo los que seguimos esa nieve con amoroso afán la distinguimos en Moncayo: apenas dos puntitos visibles, ay, por pocas horas.  Pero vaya: hacía mucho tiempo que Moncayo no llegaba con nieve al verano, y este año ha llegado.  ¡Qué raro es, este cambio climático!

[25 de agosto.  Vuelvo de un paseo con los pantalones perdidos de espigas de Setaria adhaerens, y mientras las arranco caigo en la cuenta de que esta molesta gramínea debería haber encontrado lugar en esta página.  Supongo que también otras, pero, ya que esta la he notado, será bien añadirla.]

domingo, 21 de junio de 2026

Horrores botánicos

 El horror es para nosotros sentimiento y nada más.  Para los antiguos, gente seria y poco dada a tontear con emociones, es ante todo una condición física: los pelos de punta.  Horresco referens, decía Virgilio en la muerte de Laocoonte: "al contarlo se me erizan los pelos".

"La cuestión de la pilosidad o su carencia", escribía no hace muchos días un amable lector, "cobra una gran relevancia en la interpretación taxonómica de las plantas", e invitaba a considerar el asunto desde el peculiar punto de vista de estas páginas.  ¿Cómo no?  Vamos a ello, o, mejor dicho, iniciemos una aproximación a un material que, por la relevancia indicada, y sin duda también por propia incompetencia, se nos aparece harto complejo.

Omitiré, por ello, de momento, los términos griegos: algunos han aparecido aquí, como los adjetivos δασύς /da-sýs/ "espeso", "piloso", y λάσιος /lá-si-os/ "denso", "piloso".  Cierto es que dejé de anotar, en su día, algunos géneros que contenían lasiocarpus, empezando por Lasiocarpa, que parece ser una sección del género Solanum; además del abeto de montaña canadiense Abies lasiocarpa, o la Euphorbia lasiocarpa, o la Musella lasiocarpa (Musella ha de ser diminutivo de Musa porque lo llaman "plátano enano"), y también la Populus lasiocarpa.  En la red encuentro ahora un género Lasiocarpus centroamericano.  Sin duda habrá más.

Me limito, pues, al latín, y comienzo con horridus, el adjetivo para la más o menos permanente condición de horrere, esto es, tener los pelos de punta.  Segura traduce horridus por "erizado", Gaffiot hérissé.  Curioso me parece no encontrar hórrido en mis diccionarios de botánica, porque existen binomios con ese adjetivo: Acacia horrida (o "acacia búfalo"; en la red la llaman Vachellia horrida), Agave horrida, Asparagus horridus, Echinospartum horridum (antes Genista horrida).  Asimismo el Paliurus spina-christi había recibido el nombre de Rhamnus horrida.

A la vista de esas plantas hórridas, parece claro que los floristas han juzgado tales las multipungentes, las que presentan abundantes extremos punzantes y prohíben el acceso con una buena teoría de agujas.

Antes de continuar, recuerdo que no es mi intención aquilatar los significados botánicos de horridus o hirtus, de hispidus o hirsutus, cuyos matices están entre el poco y el mucho y dependen del más o del menos.  ¿Qué longitud ha de tener un pelo para ser largo?  ¿Cuántos albergar un milímetro cuadrado para mostrarse densos?  ¿Qué resistencia a la flexión para sentar plaza de rígido?  ¿Han dictado sentencia en esta causa los repúblicos botánicos?  No lo sé, y no entraré en ello.  Baste aquí señalar que en latín clásico esos adjetivos tranquila y pacíficamente pueden intercambiarse, dependiendo del contexto, sin que a nadie se le ericen los pelos.  Y, por lo que parece (es sólo hipótesis), en horridus los pelos ni siquiera entran en consideración.

Gaffiot define hirtus poilu, aux poils durs; Stearn, en cambio, traduce shaggy y define with long weak hairs, as Epilobium hirsutum (implica, supongo, sinonimia de hirtus e hirsutus).  Haya o no contradicción en esas definiciones, poca luz puede arrojar la etimología sobre estos adjetivos, pues son de carácter popular y carecen de correspondencias evidentes.

Muchos fitónimos contienen el primero: Asperula hirta, Carex hirta, Helianthemum hirtum (al que llamó Lineo Cistus hirtus), Hyparrhenia hirta, Jovibarba hirta (sinónimo de Sempervivum hirtum), Lepidium hirtum, Linaria hirta, Potentilla hirta, Rudbeckia hirta, Trifolium hirtum, Viola hirta, Origanum vulgare ssp hirtum.  Éstos tengo anotados; apostaría que hay no pocos más.

Ese adjetivo aparece también en diminutivo: Euphrasia hirtella, Androsace cylindrica ssp hirtella.  Y junto al término botánico para "tallo", está incluido en la Cruciata hirticaulis, de la que es natural pensar que sólo la vara la tiene peludita.

En cuanto a hirsutus (à poil hérissé, hirsute define Gaffiot; Stearn parece darlo por sinónimo de hirtus), la abundancia de plantas hirsutas es tal que renuncio a escribir los nombres completos y los juntaré por género gramatical; así que en femenino, hirsuta, encuentro AlthaeaArabis (o Turritis hirsuta), CardamineDumortiera (ésta es una hepática), Euphorbia, Frankenia, Primula (también llamada P viscosa), SaxifragaScorzonera, Sideritis, Thymelaea, Vicia; en masculino, hirsutus, solamente encuentro un Chamaecytisus (también nombrado Ch supinus) y un Lathyrus; y por último, en neutro, hirsutum, registro Chaerophyllum, Dorycnium (o Bonjeania hirsuta), Epilobium, Hypericum, RhododendrumSedum y Sisymbrium (hirsutum o también runcinatum).

No falta un Allium subhirsutum, esto es, entiendo yo, hirsutillo: hirsuto pero menos.

Yo pensé que no hallara consonante... y ahora me abruma la cantidad de pelos hallados en las plantitas por los botánicos.  Continuaré en otro momento.