Acabaré provisionalmente con este asunto de los folíolos, las vacúolas y las rubéolas, que me resulta muy entretenido, añadiendo algunos géneros botánicos que creo que también son diminutivos.
Del género Clypeola /cly-pé-o-la/ estoy casi seguro. Un clipeus /clí-pe-us/ es un "escudo" en latín, de modo que clipeolum /cli-pé-o-lum/ es un "escudillo" (clipeolum es la palabra que no encontré documentada como término botánico, y arrastró mi confusión con gladiolus). Como lo más llamativo de Clypeola jonthlaspi son esos frutillos redondos semejantes a pequeños escudos, supongo que en ellos pensaba quien bautizó clipeola (literalmente "escudetes", en plural) a esa crucífera. El clipeus o clupeus era un escudo redondo, como la parma y los frutillos de la Clypeola.
Como suele ocurrir, aparece en Clypeola una Y no justificada, pues el término es puramente latino. El "escudo" también aparece en algunos nombres específicos de plantas más o menos afines, como el Alyssum clypeatum o Fibigia clypeata, cuyos frutos, por lo que veo, también podrían recordar escudos. (Y el pato cuchara es Anas clypeata: "pato con escudo").
Otro diminutivo (del que estoy menos seguro) es Pyrola /pý-ro-la/. ¿Tenemos ahí el diminutivo de pirus "peral" escrito, como a menudo en botánica, con una Y? Es lo más probable, porque veo que se da como nombre común de esta hierba el de "peralillo".
Con menor seguridad diría yo que Rhodiola /ro-dí-o-la/ es el diminutivo de rhodon, latinización de la palabra griega "rosa" (que da nombre a la isla de Rodas y a nuestra población de la Costa Brava). Con Rhodiola me parece que se estaba pensando más en el color rosado que en la flor, según los sinónimos: Sedum rhodiola, Sedum roseum. De ser así, al final resulta una cierta redundancia, pues Rhodiola rosea significaría "rosita rosada".
Por último, ¿es Salsola /sál-so-la/ un diminutivo? Todo indica que sí, pues salsus es el adjetivo latino "salado". (La palabra "salsa" significó en español "salina", antes de significar --hacia el siglo XV, según Corominas-- "aderezo líquido".) Salsola significaría, pues, "saladita"; un nombre adecuado para hierbas aficionadas a los salares.
Termino con una mera hipótesis, que no he visto confirmada por ninguna autoridad. Generalmente se admite que el nombre latino de la violeta, Viola /ví-o-la/, está emparentado con su equivalente griego, ἴον /í-on/. Ahora bien, en latín viola tiene todo el aspecto de un diminutivo, y es algo que parece corresponder muy bien con esa delicada, humilde flor (humilde en su acepción prístina: "próxima al suelo"), para la que también en castellano (y en otros idiomas) utilizamos un diminutivo: violeta.
Reflexiones en torno al latín como lengua de la botánica. Rem herbariam non perficiunt nomina, sed observationes, et descriptiones accuratae (Pietro Bubani).
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sábado, 2 de junio de 2018
lunes, 20 de noviembre de 2017
Primavera
En Ginebra, en el parque de los baluartes, vi un hermoso busto retrato, en bronce: el pedestal daba la fecha (1913), la firma del escultor (J. Pradier, ginebrino) y el nombre del retratado: Augustin Pyramus de Candolle (Ginebra, 4 de febrero de 1778, Ginebra, 9 de septiembre de 1841). Así que De Candolle también era ginebrino. El artista había adornado el pedestal con cuatro mozas, casualmente en pelota, en representación de las cuatro estaciones. Yo les hice una foto a cada una, pensando en este cuaderno...
Eso de que las estaciones sean cuatro está bien para Vivaldi y para nosotros, y no digamos para los de la tele, que deben de leer el BOE para saber cuándo empiezan: "Esta tarde a las 17,15 comienza oficialmente la primavera". ¡"Oficialmente"! ¡Caray! Quizá piensan que astrónomo es algo así como ministro... Pero, en fin, Cervantes contaba cinco estaciones, y cuanto más atrás vamos en el tiempo más impreciso es el concepto.
La que veis en la foto es ῎Εαρ /éar/, esto es, Primavera (está escrito arriba, en mayúsculas griegas: ῎ΕΑΡ). La palabra ἔαρ contrae en ἦρ /éer/ y se admite que ἦρ corresponde al latín ver /uéer/, cuyo significado propio, por lo que yo entiendo, no es exactamente "primavera", sino "buen tiempo"; al menos, nunca he encontrado un texto en que el sentido pueda equipararse al moderno de "primavera"; cierto que ver va detrás de hiems ("invierno"), pero eso no implica que dure tres meses (y menos que empiece a las cinco y cuarto).
En cualquier caso, todo el mundo admite que tanto ἦρ como ver significan "primavera", y desde luego ese es el significado que tiene en la nomenclatura botánica. El genitivo de ver es veris "de la primavera", y ese genitivo está tal cual en el nombre de la Primula veris (literalmente: "la primerita de la primavera"; otro día me dedicaré a los diminutivos, que es una de mis debilidades).
De ver sale el adjetivo vernus "primaveral", que es muy frecuente en fitónimos. Vernus es la forma masculina, por ejemplo en el Crocus vernus o el Lathyrus vernus; el femenino es verna, como en Erophila verna, Gentiana verna, Scilla verna o Veronica verna; vernum, por último, es el neutro (en latín hay muchas palabras neutras) como el Bulbocodium vernum. Todos ellos son (o al menos su nombre significa) "primaverales". Otra variante del adjetivo "primaveral" es vernalis, como en el Adonis vernalis.
Me resulta particularmente simpática la Erophila verna; la descubrí hace un par de años, que me dediqué a plantas minúsculas, y, modestísima como es, ahora la reconozco cuando aparece en febrero o marzo poniendo un delicado terciopelo blanquecino en ciertos caminos pedregosos; eso me pone contentísimo, y me he hecho muy amigo de la erófila.
¿Y qué significa Erophila? Pues "amiga de la primavera". El segundo elemento es el de pánfilo o cinéfilo (φίλος /fílos/ "amigo"); y el primero es ese ἦρ "primavera" que campea en el retrato de Candolle modelado por Pradier. Erophila, si no me equivoco (pues no encuentro esta palabra en textos clásicos), es un neologismo griego inventado directamente en latín (lo que es más frecuente de lo que parece: piénsese en el hidrógeno y el oxígeno de Lavoisier), supongo que en el siglo XVIII. Quien inventó el nombre era insistente, desde luego, porque Erófila verna viene a querer decir "primaveral amante de la primavera".
En época tardía del latino ver sale el adjetivo veranus y la expresión tempus veranum, de donde el "verano" castellano; y la primavera en ese latín es "el comienzo del ver", esto es, el primum ver; quizá "primavera" sea uno de los muchos casos en que un neutro plural latino da un femenino singular castellano.
lunes, 7 de agosto de 2017
Prenanthes
Subiendo al valle de La Larri (con José María S. me ha entrado el gusanillo geológico, y quería ver la famosa ventana tectónica), el sendero que trepa junto a las cascadas está lleno, pero lleno lleno a estas alturas del año, de Prenanthes purpurea, o al menos una planta que se le parece mucho, con sus hojitas oblongas, panduriformes. Y al ver tantos ejemplares me he confirmado en la idea que en su día me formé sobre la etimología del nombre: en efecto, salvo los ejemplares pequeños, algo más erguidos, en general las varitas de Prenanthes se inclinan, y tanto más cuanto más crecidas y más floríferas, de modo que las flores, en sus racimillos terminales, van como humilladas y cabizbajas.
Supuse yo (y sigo suponiendo, porque de momento no pienso entrar en más averiguaciones) que prenanthes es palabra inventada (no aparece en mis diccionarios), forjada sobre el modelo de los adjetivos griegos διανθής /di-an-zeés/ "de flores variadas" o εὐανθής /eu-an-zeés/ "bien florido": el elemento final, común a todas ellas, es la voz ἄνθος /án-zos/ "flor" (que conocemos del Centranthus) y que, como es natural, entra en muchísimos nombres botánicos.
Pero en prenanthes el elemento inicial no es διά /di-á/ (preposición que puede indicar variedad) o εὖ /eu/ (el adverbio "bien"), sino el adjetivo πρηνής /pree-neés/ que significa precisamente "inclinado hacia adelante". Πρηνής es el correspondiente casi exacto del latino pronus, que más o menos todos hemos oído en la expresión médica decubito prono, esto es, "tumbado hacia adelante" o, como decía mi abuelo Antonio, "tumbado de barriga". Así que, al ver las Prenanthes tan vencidas hacia el suelo, aquella suposición quedó, no demostrada, pero algo corroborada.
Encuentro entre mis papeles bastantes nombres de géneros con formación similar: Cheilanthes, Cloanthes, Doryantes, Helianthes, Menyanthes, Spiranthes; imagino que la mayoría son neologismos botánicos, pues la única que encuentro en el Bailly es χλοανθής /jlo-an-zeés/ "de flores verdosas", cuya transcripción correcta al latín sería Chloanthes y no Cloanthes (la letra χ se llama "ji", suena como nuestra jota y se transcribe al latín CH).
En el caso de Spiranthes, se trata de una orquídea que está en Aragón, pero sólo la he visto en foto: en el librito de Orquídeas de Aragón de Conchita Muñoz se puede admirar el hermoso racimo floral, retorcido; eso me hace pensar que el primer elemento es la palabra latina spira "espiral", con lo que spiranthes sería una de esas voces híbridas de latín y griego (algo que no gusta nada a los puristas). Yo no soy purista, así que me limito a constatar que la especie Spiranthes spiralis tiene un nombre un poquitín redundante.
Supuse yo (y sigo suponiendo, porque de momento no pienso entrar en más averiguaciones) que prenanthes es palabra inventada (no aparece en mis diccionarios), forjada sobre el modelo de los adjetivos griegos διανθής /di-an-zeés/ "de flores variadas" o εὐανθής /eu-an-zeés/ "bien florido": el elemento final, común a todas ellas, es la voz ἄνθος /án-zos/ "flor" (que conocemos del Centranthus) y que, como es natural, entra en muchísimos nombres botánicos.
Pero en prenanthes el elemento inicial no es διά /di-á/ (preposición que puede indicar variedad) o εὖ /eu/ (el adverbio "bien"), sino el adjetivo πρηνής /pree-neés/ que significa precisamente "inclinado hacia adelante". Πρηνής es el correspondiente casi exacto del latino pronus, que más o menos todos hemos oído en la expresión médica decubito prono, esto es, "tumbado hacia adelante" o, como decía mi abuelo Antonio, "tumbado de barriga". Así que, al ver las Prenanthes tan vencidas hacia el suelo, aquella suposición quedó, no demostrada, pero algo corroborada.
Encuentro entre mis papeles bastantes nombres de géneros con formación similar: Cheilanthes, Cloanthes, Doryantes, Helianthes, Menyanthes, Spiranthes; imagino que la mayoría son neologismos botánicos, pues la única que encuentro en el Bailly es χλοανθής /jlo-an-zeés/ "de flores verdosas", cuya transcripción correcta al latín sería Chloanthes y no Cloanthes (la letra χ se llama "ji", suena como nuestra jota y se transcribe al latín CH).
En el caso de Spiranthes, se trata de una orquídea que está en Aragón, pero sólo la he visto en foto: en el librito de Orquídeas de Aragón de Conchita Muñoz se puede admirar el hermoso racimo floral, retorcido; eso me hace pensar que el primer elemento es la palabra latina spira "espiral", con lo que spiranthes sería una de esas voces híbridas de latín y griego (algo que no gusta nada a los puristas). Yo no soy purista, así que me limito a constatar que la especie Spiranthes spiralis tiene un nombre un poquitín redundante.
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